Quiénes somos

Carolina Anastasiadis

Soy mamá de Alfonsina (4 años) y Francisca (casi 2), esposa, hija, hermana y amiga. También soy licenciada en comunicación social, y como tal trabajé para varios medios (hoy soy parte del equipo de Del Sol), agencias y empresas. Cuando llegó mi primera hija empecé con el blog que de a poco se transformó en terapia, porque en Mamás Reales logré conjugar profesión con vocación y pasión. En octubre de 2015 parí a mi segunda hija y días después a mi hijo varón: el libro “Mamás Reales. Confesiones, ensayos y entrevistas de una principiante”.  Me gusta investigar, me desvela el misterio humano y la maternidad potenció esa búsqueda y además me hizo creer con fuerza que la gran revolución social empieza en casa; si sabemos mirar y amar a nuestros hijos, ellos serán personas que realicen su aporte positivo en el mundo. Me gusta celebrar la vida; creo que es posible encontrar belleza en todos los lugares, en todas las personas y en todas las situaciones, y también sé que vinimos para ser felices, aunque muchas a veces andemos un poco distraídos.

 

 

Federica Cash

Puedo ser Coqui o Fede o Topirusa, como me llamaba mi mamá cuando era chica. Vivo la vida como si fuera una aventura y a veces me cuesta la “cosa en serio”, prefiero los cuentos mágicos. Al momento, soy madre de Juanfe y Justina, dos niños que me cambiaron la vida y me acercaron a mi niña interna, que por suerte nunca se fue demasiado lejos. Me gusta escribir, leer, viajar y amo cuando aparece la magia en una charla, cuando se habla a calzón quitao’, sin juicios de valor pero sí con mucha empatía. Aspiro a desprejuiciarme día a día, a maravillarme con las diferencias y amar la pluralidad del mundo y de la vida. La maternidad me ha ayudado a vivir el momento, a sacar lo mejor de mí y a buscar muy adentro mío para hablar desde la consciencia. Soy Licenciada en Comunicación, curiosa por naturaleza y apasionada de mi profesión. Junto a mi gran amiga Caro, hablamos de nuestro principal rol e indagamos sobre temas que nos atraviesan, que seguro no son muy distintos a los de cualquier mujer-mamá.