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Consejos para mamás desveladas

 

Cada vez existen más pruebas sobre la importancia del descanso para la salud. Cuando dormimos bien, liberamos toxinas que se acumulan durante el día, los aprendizajes se sellan y tendemos a un mejor humor.

El buen sueño afecta nuestro bienestar y el de la familia, porque los estados emocionales de los adultos se sincronizan con los de los pequeños, y viceversa. En gran parte, por eso mismo es que se viene estudiando tanto el tema.

Hoy sabemos, gracias a estudios, que el sueño de los más chiquitos es intermitente, y que más que entrenarlos a que duerman bien, debemos aprender a acompañarlos en este proceso natural para ayudarlos (¡y ayudarnos!) a descansar.

Conocer acerca del sueño en las distintas etapas del desarrollo, colabora en que tengamos expectativas ajustadas a la realidad. A veces creemos que nuestro hijo duerme “mal”, cuando en realidad está durmiendo exactamente como debe dormir acorde a la etapa de desarrollo en la que se encuentra.

Si bien no podemos enseñar a dormir, sí podemos colaborar para que la ida a la cama sea lo más amigable posible e invite al buen descanso.

Aquí compartimos algunas sugerencias de expertos de Johnson´s que, tras una década de investigaciones junto a científicos, en donde observaron más de 300 mil sesiones de sueño en bebés, identificaron la importancia de algunos rituales que resultan efectivos a la hora de inducir el sueño.

Ten en cuenta que…

·       Mientras más podamos anticiparles la hora del sueño, siendo predecibles en las rutinas y en los comportamientos, los bebés y niños, mejor logran adaptar su conducta al descanso y menos se rehúsan.

·       Brindar un baño calentito y con rico aroma, ayuda a relajar al bebé y, por ende, induce su predisposición al sueño. Esta rutina multisensorial es muy efectiva.

·       Dar un masaje relajante. El masaje ayuda a reconocer y responder al lenguaje corporal de tu bebé, además de hacerlo sentir seguro. El contacto piel con piel mientras brindas el masaje, favorece el desestrés; estado ideal que bebés (¡y adultos!) necesitan para rendirse a Morfeo.

·       Momento de conexión previo a dormir. Conexión y calma pueden lograrse a través de cantos o de lectura, según la edad de tu hijo. Está probado que las canciones de cuna distienden, conectan y elevan la oxitocina, hormona del vínculo y la confianza. Un niño que se siente seguro, no tendrá tantos reparos para dormir como un niño que se siente inseguro y con miedo.

·       Los niños deben acostarse en el mismo sitio donde se van a despertar. En general ocurren durante la noche pequeños despertares y si el niño no reconoce el lugar donde se despierta (porque se durmió en brazos y lo llevamos luego a la cuna, por ejemplo), con seguridad sentirá miedo y angustia. 

Te invitamos a probar estos consejos y estamos aquí, como Mamás Reales, para sostener y apoyar si sos de las que les toca dormir poco y cortado.

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