All posts filed under: Mamáaaaa!

Mamá a los 40

El otro día en un cumple escuché que una mamá le decía a otra: “¿Y? ¿Estás para otro?”, a lo que la mamá 2, respondía: “¿Qué? ¿Estás loca? ¡Tengo 40! Empecé tarde, así que me quedé con uno solo… cosas de la vida”. Esta frase en relación a los 40 la vengo escuchando seguido. Parecería ser que a esta edad se termina la etapa de tener bebés, según los mandatos sociales de por acá nomás. Sin embargo, para mí, tener un bebé a los 40 significó un inmenso regalo. Una sorpresa. Una nueva forma de ser mamá. Una nueva manera de disfrutar. Siempre intenté escuchar mi corazón aunque el entorno diga otra cosa. A veces no es fácil, “mezclarse” forma parte de la ecuación de vivir en sociedad. Pero por lo general, logro cierta claridad. ¿Qué quiero yo? ¿Qué estoy necesitando? ¿Qué me gustaría? Este ejercicio suele estar presente en mis días. Así fue como decidí ser mamá por cuarta vez, a los 40. Por lo general, no me gusta pensar que hay determinadas edades para hacer las …

También para la ciencia, el amor sostiene la supervivencia

Desde hace tiempo, junto a Johnson & Johnson venimos conversando sobre «la pureza que inspira». Y lo seguimos haciendo, más cuando las investigaciones y estudios científicos lo prueban. Nuestra biología está hecha para que aún en momentos de desajustes mentales y hormonales -como sucede durante el puerperio- nos sintamos llamadas a responder con sensibilidad a ese bebé que con su pureza, nos inspira. Mi bebé tiene más de un mes y recién ahora empiezo a identificar el cansancio en el cuerpo, en los hombros pesados, en las ojeras marcadas y en las piernas flojas. Los días son largos y corren despacio. Aunque a veces todo se vuelve repentino; especialmente cuando mis otros hijos llegan de la escuela o de noche, cuando todo parece transcurrir lentamente pero en un abrir y cerrar de ojos, ya es de día. Últimamente no sé si duermo o no, a veces me despierto con el bebé al lado y no recuerdo si le di teta o si no comió en toda la noche. Otras veces me despierta su balbuceo que cada …

Si la vida te da limones, hacé limonada

Soy madre separada. Con la certeza de que los niños nos sienten y luego nos entienden, y que somos los adultos de la casa quienes marcamos el tono emocional del hogar, la decisión de la separación para mí fue difícil pero también necesaria. Primero no me separaba por ellas, y luego la decisión se dio justamente pensando en ellas. Quería que mis hijas respiraran amor. No había adultos culpables, pero ese amor no estaba. Como cada decisión que involucra a los hijos, una gran cuestión emergió con fuerza de manera inmediata. Cuestión que, a veces respondía con dolor, otras veces con más raciocinio y menos emoción y que hoy respondo con mucha más paz que perturbación: ¿hay alguna habilidad que los hijos de padres separados puedan tomar de la situación que les toca vivir? La respuesta es SÍ. Se habla mucho sobre los daños que las separaciones mal gestionadas pueden causar en los niños, que es un factor de “riesgo” para la salud emocional de ese niño cuyo cerebro está en pleno desarrollo, pero poco …

El embarazo, el parto y el posparto nos regalan una oportunidad, única

Tuvo que llegar mi cuarto embarazo para sentir por primera vez la enorme oportunidad que aparece en este estado para la vida de cualquier mujer. Seguramente, no es casualidad que entrando en mis 40, haya podido percibir estas sensaciones con mayor lucidez. Porque a estas edades una suele haber recorrido un largo camino de experiencias, y empieza a evaluar su vida con otros ojos, con otra consciencia, con una madurez renovada. Con el embarazo se me despertaron algunas cualidades de manera más profunda, como la intuición, el pensamiento global y creativo. Accedí a lugares de mi vida que en otras instancias no había podido llegar, a capas más inconscientes quizás. Desde la biología, este cambio en la esfera psicoemocional se explica a través de la gran producción de hormonas que se genera, que construyen el escenario perfecto para que el desarrollo del bebé se despliegue, para que el parto fisiológico se desencadene y facilita una introspección más aguda y sensible que en mi caso cobró vida de una forma particular esta cuarta vez. Durante el …

Los niños nos SIENTEN, luego nos entienden

Hace unos años escuché una frase que me voló la cabeza, además de desorientarme fuerte. Era simple. Sigue siéndolo. Llana incluso, de esas que se escuchan seguido, pero que pocas veces se repara en su verdadero y profundo significado. “Los niños no aprenden tanto de lo que se les dice, sino que aprenden más a partir de vernos. Pero mucho, mucho más, aprenden de lo que somos”. Me la dijo el Psic. Ale De Barbieri al poco tiempo de estrenar mi maternidad. Al instante sentí que, con la llegada de mi primera hija al mundo, ya no valían ni los títulos, ni roles, ni rótulos que me habían definido hasta el momento: valía mucho más quién fuera. Más allá de etiquetas. Básicamente me di cuenta que tenía que de-construirme y reconstruirme de a pedacitos en esta nueva vida que yo como madre, comenzaba con ella. ¿Cómo que aprenden de lo que somos? ¿Cómo hago para que aprendan algo bueno a partir de lo que soy? Y más hondo aún: ¿Quién soy? ¿Cómo quiero ser? ¿Qué …