All posts tagged: mamás reales

Roberto Balaguer: “Sin pantallas hubiera sido otra pandemia”

No usa instagram pero le hicimos una nota por esa vía hace unos días. Accidentada, es cierto, probablemente porque Marc Zuckerberg se vengó ante tanta crítica o análisis sobre el uso de pantallas. Así que nos contactamos con él pos VIVO, a través de otra pantalla –de celular- para terminar de conversar y poder compartir algunos de los conceptos que viene estudiando desde hace más de 20 años sobre internet, pantallas y tecnología. Con Roberto Balaguer hablamos de eso y sobre “Convivir en tiempos difíciles”, el libro del que es co-autor junto con el Dr. Ariel Gold y la Mag. Lorena Estefanell. Allí comparten algunos aprendizajes obtenidos por las familias uruguayas en esta cuarentena.  ¿Por qué empezaste a investigar sobre estos temas en un momento en que no había tantas pantallas como ahora? Uno investiga siempre a partir de algún problema, porque hay algo que te interpela. Me pasó que a fines de los años 90 empecé a ver los primeros esbozos de ciberbullying. Los chiquilines decían cosas en línea, esparcían rumores, cosas propias de …

Madre paciencia

No tengo paciencia. Si bien me gusta siempre apreciar lo que hay, más que la falta, con la paciencia me sucede que soy realista, y tengo plena consciencia de su carencia; nací con el tanque vacío. Cuando estudiaba filosofía en el liceo, recuerdo leer sobre la modernidad y posmodernidad y sentirme parte viva de ese engranaje de videoclip en el que se había convertido la vida; eso de lo urgente me parecía lo más natural, y pensaba ¿qué sentido tiene esperar si se puede tener ya? Yo habitaba la liquidez en todas sus formas. Cuando estaba en jardinera, con 5 años, mi maestra Isabel mandó llamar a mamá porque estaba preocupada: “Señora, su hija termina de pintar y apoya la cola en la punta de la silla, para salir disparada cuando toca el timbre, no sabe esperar”. Mi madre no hizo de eso un drama porque ella era igual y papá, a pesar de tener un aplomo más innato, tenía su cuota –velada- de ansiedad. La pereza nunca fue una condición de nuestro linaje. La …

Una paternidad/maternidad trascendente

Nunca hablé de mi viejo en este blog desde que murió en 2017. No quise caer en cursilerías ni en golpes bajos, mucho menos dar pena. Pero en esta cuarentena lo vengo pensando y sintiendo más que siempre desde aquel 12 de setiembre, en mi búsqueda por entender, aprender y aprehender el sentido de lo que es una paternidad/ maternidad trascendente. Les cuento. El día que papá murió, volví del entierro y me llegó el mensaje de una amiga querida, con fotos de unas páginas de un libro hindú. Estaba en India y a falta de abrazo pensó que eso podía acompañarme. Creo que nunca supo cuánto ese texto me ayudó a enmarcar la partida de papá. Eran varias hojas. Hablaba sobre la manera de honrar a quienes partían y lo que podíamos aprender de la muerte quienes quedábamos. Entre frases que en el momento me resultaron difíciles de digerir, por ese típico nudo que se nos ata en la panza a quienes dolemos, se colaba una cuestión filosófica que guardé enseguida y emergió fuerte …

Te leo

Una de las cosas que más me gusta de leerle a mis hijas en las noches, es revisitar cuentos o personajes que leí de chica. Pero el disfrute va bastante más allá de eso. Primero porque cada vez que les leo, aprendo cosas yo también y en segundo lugar, confieso que lo que más me fascina de esas instancias son sus interrupciones con preguntas que me desafían. Amo los diálogos que los libros generan. “¿Por qué se hizo artista si no era un trabajo, mamá?” “¿El que trabaja de artista puede pintar todo el día?” “¿Qué significa “reformador”? “¿Es cierto que en ese tiempo algunos niños no iban a  la escuela?” Anoche nos pusimos a leer “Me llamo José Pedro, y así me hice reformador”. Es un libro sobre José Pedro Varela que integra una colección sobre la vida de personalidades del arte, la cultura y la sociedad, con títulos como “Me llamo Juana” (por Juana de Ibarbourou), “Me llamo China” (por China Zorrilla), “Me llamo Pedro” (por Figari), entre otros. En cada uno de …

10 cosas que aprendí de mis hijas

Entre las dos y las tres de la tarde, unos pajaritos revolotean en la ventana de la cocina. Los escucho, cantan. Creo que siempre lo hicieron, pero hace pocos días que presto atención. “Shhh, ¡escuchen!” les digo a Alfo y a Fran. Miran atentas hacia la ventana pero no hay nada. “No miren, ¡escuchen!”, insisto. Se acercan despacito, con las manos en las orejas como queriendo agudizar el oído y logran escuchar el alboroto. “¿Nos cantan a nosotras, má?”. Me río. Por dentro, me regocijo del descubrimiento y de haberlo compartido. Desde que nos mudamos y podemos ver el mar también buscamos adjetivos para el agua cada mañana. “¿Cómo está el mar hoy?”. Mi pregunta abre el juego mientras la chiquita de tres años apenas puede abrir los ojos ante tanta luz y la grande mira con cara de “no me molestes tan temprano”. “¡Está picado!” dice Fran que mira con medio ojo abierto. “¡No! Está con olas”, pelea la mayor. Y yo lo disfruto. Las disfruto. Estos días vengo con una idea rondando en …