All posts filed under: Mamáaaaa!

Whiskyyyy

Aunque reneguemos del comportamiento adolescente, de esos jóvenes que comentan cada cosa que hacen y suben fotos de las novedades de su vida tanto en Facebook como en los grupos de Whatsapp… nosotras, no estamos tan lejos. Y sí. Las mujeres nos transformamos cuando tenemos hijos. Sacamos fotos de cada uno de sus hitos cotidianos y compartimos con amigas cada novedad: primer diente, primera comida, primer paso, primer baño, primer chichón, y hasta el estreno del saquito que compraron las tías. Todo queda documentado, pronto para ser compartido en las variadas redes sociales, para recibir comentarios y cientos de likes, que nos dejan más orgullosas todavía. Imitando ese comportamiento adolescente, es que las Mamás Reales hemos caído en las famosas “selfies”. Y en vísperas del Día de la Madre, queremos invitarlas a que nos compartan selfies de ustedes con sus hijos o con ese sobri o ahijado que sienten como tal. Entre quienes participen, sortearemos una divina canasta con productos Johnson & Johnson (para sus hijos y… ¡también con cremas para ustedes que son las homenajeadas!). …

La hora de las brujas

En la vida de las mamás, existe la hora del caos y comienza más o menos a las seis y media de la tarde (con un margen de media hora, que depende del horario de salida de trabajo y, por supuesto, del horario en que esa niñera-empleada-abuela-suegra que cuida al niño, SE VA). Hay una hora en los días de las mamás, en que se produce la mutación y esa joven (por supuesto que madres treintañeras entramos en esta categorización), que desde las 9 de la mañana era una ejecutiva, hacía llamadas, tenía reuniones, compraba o vendía y era una persona “independiente” y profesional, se pone las pantuflas. En esa hora crítica, su mundo deja de tener exterior para replegarse a su versión más mínima, cuyo tamaño depende del metraje de su casa. Es esa hora en que las mamás tenemos que dejar de hacer, para estar. Una sobrina segunda, de beba, lloraba todos los días entre las 19 y las 19.30 hrs. Sin falta, de lunes a lunes. Sufría de cólicos, pero a esa hora del …

Lindo, lindo el hermanito…

Nos encanta recibir relatos y experiencias de mamás reales que sienten que en este blog pueden compartir lo que les pasa. Hace unos meses, Patricia Eirin nos mandó un relato escrito en diciembre de 2015, poco después de que Salvador -su primer hijo- recibiera un hermanito. Acá publicamos su catarsis y, desde el rol que nos toca -también como recientes mamás segundizas- enviamos nuestro «ANIMO!!». Ya sabemos que la maternidad real es así de caótica… y así de bella. Mamá Real invitada: Patricia Eirin Me han hecho algunas comparaciones bizarras para tratar de explicarme lo que mi hijo mayor puede estar sintiendo con la llegada de su hermanito:   “ Es como si el día de mañana llegara otra mujer a tu casa con la cual compartirías el amor de tu marido….” Whaaaaaat? ”Pobre gordo,” es mi primer pensamiento. Lo único que tengo claro es que solo él sabe lo que siente y me lo está tratando de decir de todas las maneras que encuentra posibles. Todo comenzó el día que volvíamos del hospital después de dar …

Vencer mis miedos

Desde el inicio de este blog, les contamos que Mamás Reales es un espacio para compartir e intercambiar sobre nuestro modo de ser mamá… y mujer. Y desde entonces hemos recibido varias columnas de lectoras, que publicamos con gusto. Hoy compartimos una linda reflexión de Ximena Capote, amiga del blog y mamá de Indiana, sobre lo importante de dejar los miedos propios a un lado, para que los hijos crezcan libres y felices. Mamá Real invitada: Lic. Ximena Capote. Enterarme de que iba a ser mamá, fue una de las cosas más maravillosas del mundo. Sé que puede sonar a cliché, por eso me gusta aclarar que no soy de caer en eufemismos convencionales. Para mí, que soy ansiosa, autoexigente y siempre enchufada a 220, las ganas de ser mamá se volvían cada vez más y más una cuestión de Estado a medida que pasaba el tiempo. Y el mismo día en que recibí la noticia, prometí bajar mil cambios: con mi bebé, no conmigo porque creo que ese andar a mil es parte de …

Yo te avisé (…cuando llega el segundo, el primero se transforma en la peor versión de Chucky)

La gente habla siempre cuando ve una panza. Si sos primeriza, en tono cómplice intentan darte alguna receta con la intensión de hacerte la vida más fácil. “El provecho no sirve para nada, ni pierdas tiempo”, “Cuando se paspe, usá maicena, acordate”, “mirá que la lactancia está brava, ¡comprate crema de caléndula YA!”. Durante el primer embarazo vas con la antenita parada por la vida, escuchás atenta las conversaciones entre madres y apuntás lo que te parece que en un tiempo podrá ser de ayuda. El resto lo dejás en tu spam pero sin borrar; porque nunca sabés. Cuando esperás al segundo hijo, la gente también habla, pero vos, más ducha, filtrás comentarios porque te conocés como mamá y sabés, por ejemplo, que todo bien con el extractor pero que si con el primero apenas tenías paciencia –o leche-, con el segundo vas a tener pereza y por más voluntad que le metas, te va a faltar tiempo. De todos modos, escuchás cada consejo y comentario con interés –en parte, por respeto a la criaturita …