Mamáaaaa!, Ser
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Todo vuelve

Hace unos meses decidí volverme al campo. Y eso que de chica no era fanática de vivir alejada de todo lo que estaba pasando -porque eso era lo que sentía, que me estaba perdiendo de lo que ocurría, como si en el campo no pasara nada-. Pero como la vida es sabia, pusieron frente a mí a un hombre amante del medio rural y de los miles de beneficios que surgen de él, y todas las cosas que dije a viva voz “de chica”, me las tragué de un soplo “de grande” al decidir volver.

Porque eso fue lo que sentí, que volví. Regresé a mis raíces, a mi centro, a mí. Y hoy veo en mis hijos ese brillo de libertad que supe disfrutar sin ser consciente que lo estaba haciendo cuando era niña. Veo a mi hijo de tres años salir de casa corriendo, nervioso por la llegada de la cosechadora, veo a mi beba mover los pies ansiosos cuando se acerca su papá a caballo -porque implica su paseo al trote después-, veo las tardecitas tranquilas sin ruido a tráfico ni apuros grandes, y los árboles y el cielo que nada los tapa me cuentan del clima que hay afuera.

Es cierto que también al campo llegó la tecnología, y también acá nos debemos controlar para que las muchas notificaciones que recibimos por minuto no invadan nuestra intimidad, pero a diferencia de allá, siento que el entorno nos une más.

Cuando tomé la decisión -hablo en singular porque mi marido hacía rato que estaba dispuesto a mudarse- lo hice confiando en lo que la vida tenía para regalarnos. Lo hice sintiendo que por algo se nos presentaba la oportunidad, y como en tantas otras ocasiones, me dejé llevar para recibir las sorpresas escondidas para mí.

Y me encontré conmigo, con mi infancia, con mi historia, con mi ser. Lo comparto en este espacio, segura de que del otro lado hay otras mujeres volviendo a sus raíces, a lo que son, a lo que en el fondo siempre quisieron ser o hacer, pero les faltaba un empujón. Siempre digo que los hijos te devuelven a ti mismo y en mi caso, devolverme a mí, era llevarme a la naturaleza, de donde en el fondo nunca me fui.

Por Federica Cash

2 Comments

  1. Tania says

    Hola Fede!!! Así te nombro xq en el blog sos “Fede”. Contas com tantos detalles tus historias q creo estar ahí….. Como la d los 7 hermanos q recuerdo escribiste también! Vivo en el campo y somos 5 hermanos ,y al leer esto recuerdo mi infancia. Que lindos tiempos!!!! Gracias x compartir con los lectores. Espero siempre una nueva historia….. Bsos.

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