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“Todavía no hay plena conciencia de la importancia del dormir”

Recuerdo cuando era niña y me quedaba a dormir en casa de mis abuelos; mi abuelo me despertaba muy temprano diciéndome que al dormir perdía tiempo de vivir. Nací con ese “chip”; dormir era perder el tiempo; entonces nunca le di demasiada importancia a la llamada “higiene del sueño”, era desordenada con los horarios y muy noctámbula.

Hoy por hoy, mis hijos me han ayudado a ordenar mis noches -y días-, ellos me exigen estar con energías cuando sale el sol y bajar los ritmos cuando oscurece. Los hijos, en mi caso y a diferencia de muchas mamás, me han ayudado a dormir mejor.

Pero ¿para qué sirve dormir bien? ¿Qué tan importante es en nuestras vidas? ¿Qué puede suceder si a lo largo de varios días dormimos mal?

Las conclusiones a las que ha llegado el especialista, conferencista e investigador argentino, Dr. Daniel. E. Vigo, son realmente determinantes y puede que asusten un poco; la falta de sueño nos puede llevar a no recordar, a comprometer nuestro rendimiento, afecta el estado de ánimo y lo que es peor, puede enfermarnos.

Para profundizar en estos aspectos es que consultamos al Dr. Vigo quien, entre otras cosas afirma que un tercio de nuestra vida, la pasamos durmiendo (¡recomendamos ver su charla Tedx!). Lo que sigue es la primera parte del intercambio que mantuvimos con él, prometemos una segunda parte, orientada al sueño de los más chiquitos para socorrer a esas mamás con ojeras.

¿Por qué es importante dormir?

Dormir es una función vital, tan importante como beber o comer. Mientras dormimos nuestro cuerpo sigue funcionando, si bien de un modo distinto. Durante el sueño el cerebro no está apagado sino que consolida e integra lo adquirido durante el día, conservando lo importante y descartando lo accesorio. Es decir, durante la noche fijamos nuestras memorias y aprendemos. Recordemos que es común la experiencia de encontrar la solución a un problema luego de despertar.

Por otro lado, un cierto tipo de células cerebrales se ocupa de eliminar toxinas de nuestro cerebro mientras dormimos. Dormir también es importante para conservar nuestra energía y para la restauración de nuestro organismo. Finalmente, durante el sueño predomina un tipo de inmunidad que nos protege contra la invasión de ciertos tipos de microorganismos y contra el desarrollo de tumores.

¿Cómo puede alterar nuestro cerebro la falta de sueño?

Dormir poco o mal condiciona las actividades de nuestro cerebro durante el día, estamos menos alertas, tomamos peores decisiones, podemos tener dificultades para recordar cosas o elaborar razonamientos… en definitiva, nuestro rendimiento cognitivo se ve comprometido. Por ejemplo, se sabe que el nivel de alerta de una persona que estuvo 17 horas despierta en forma continua es similar al de una persona ebria. Asimismo, se ve alterado nuestro estado de ánimo, podemos estar más irritables, ansiosos o deprimidos. También se ve, directa o indirectamente, afectada la relación con nuestros pares.

¿Qué consecuencias graves puede traer dormir mal para la salud y para la vida cotidiana?

La caída en el nivel de alerta determina que aumente el riesgo de padecer accidentes. Según sea la causa por la cual uno duerma mal, el riesgo de padecer un siniestro vial puede aumentar hasta cinco o seis veces más con respecto a una persona que duerma bien. El compromiso en nuestro rendimiento cognitivo también puede alterar nuestro desempeño académico o laboral. Las modificaciones en nuestro estado de ánimo y en la relación con nuestros pares afectan toda nuestra esfera psicológica y social.

En base a las investigaciones que has realizado, ¿cómo creés que dormimos los adultos hoy? ¿Qué hacemos bien y qué estamos haciendo mal al respecto?

Según datos que recabamos en conjunto con el Observatorio de la Deuda Social Argentina (Universidad Católica Argentina), alrededor del 15% de los argentinos refiere mala calidad de sueño y otro tanto, duermen menos de seis horas diarias. El 20% manifiesta tener demasiado sueño durante el día. Algunos estudios internacionales muestran que se duerme menos que hace 50 años. Según nuestros datos, en algunas profesiones de riesgo, como aquellas con turnos rotativos de trabajo, los trastornos pueden llegar al 40%. Diría que lo que se está haciendo bien al respecto es que cada vez hay más información sobre la importancia del dormir tanto a nivel del público general como a nivel académico en el área de la salud.

Lo que estamos haciendo mal tiene que ver con que todavía no hay plena conciencia de la importancia del dormir. En particular, muchos no comprenden  que no podemos invadir nuestros periodos de descanso sin consecuencias para nuestra calidad de vida y para nuestra salud en general. Así, extendemos nuestras jornadas más allá de lo saludable e invadimos nuestros lugares de reposo con pantallas que alteran nuestro sueño, o bien con actividades que debieran hacerse en otros lugares, como comer o trabajar.

Por Federica Cash

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