Generando experiencias: caballos y niños
De chica viví en el campo y no era consciente de lo que eso significaba. Me había “tocado” una vida al aire libre, rodeada de naturaleza. Como ya les he contado, hoy vivo en el campo por elección. Porque ahora -de grande- sí soy consciente de los innumerables beneficios que tiene rodearse de verde; bondades no solo para el bienestar y crecimiento sano de los niños sino también para la calidad de vida de los papás. Hoy los caballos forman parte del día a día de mi hijo de cuatro años. Cada vez que vuelve del colegio, pide que le tengamos ensillado el tordillo o la tubiana, y sale, se divierte, aprende, interactúa. Cada día que pasa lo veo más seguro en su vínculo con estos animales, y por ende en su relación con los demás. Es que el caballo es poderoso, es capaz de captar nuestro estado de ánimo y puede ser un buen espejo para ver cómo nos sentimos. Si uno está inseguro y nervioso, de alguna manera este animal lo va a …




