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Las Valijas de Lola y Leo

Para estas vacaciones tenemos para proponerles una actividad diferente, creativa y que despierta la imaginación de nuestros hijos. Carolina Bertolotti, creadora de las Valijas de Lola y Leo, nos cuenta a continuación de qué tratan estas cajas y nos invita a descubrir junto a ellas, una experiencia rica y compartida para estos días de invierno sin escuelas ni colegios. ¿Qué son las valijas de Lola y Leo? Las Valijas de Lola y Leo son cajas didáctico-creativas para niños. Lola y Leo, dos amigos inseparables, viajan por el espacio y el tiempo dentro de la valija del abuelo de Lola. En cada parada que hace la valija los personajes recopilan historias, relatos sobre costumbres y hechos históricos y los comparten con los niños. A su vez, proponen una manualidad relacionada a esa información. En su primera parada, por ejemplo, la valija se abre en el lugar y el momento donde se descubrió el helado palito, la manualidad es un portarretrato de palitos de helado y proponen un experimento sobre el punto de congelación del agua. Las …

Festivalondo

Susana Olaondo tiene muchos petits fans. Para ellos, en la Sala Verdi y de la mano de L’Arcaza Teatro (lo cual es garantía de calidad), habrá un festival de cuentos de la autora. Se trata de obras recomendadas para niños de entre 2 y 8 años. El fin de semana estuvo Olegario y desde hoy y hasta el viernes 7 de julio en doble horario (15 y 17 hs) será el turno de Una Pindó. Del martes 4 al viernes 7 de julio, en doble función (15 y 17 hs) será el turno de Una Pindó. ¿Conocen? Desde el fin de semana y hasta el martes podrán ver  Por un color, el cuento sobre una mariposa que se da cuenta que le falta un color y por ello emprende el vuelo para encontrarlo, dando con distintos animales, más y menos coloridos en ese camino. La siguiente semana se podrá ver otro “HIT” de Susana Olaondo en escena: Julieta, ¿qué plantaste? Todas las obras son de 45 minutos de duración y las entradas para verlas cuestan …

Huerta en casa -y un premio para mamá-

Ayer compré tierra para arrancar una huertita en casa. Sé que está un poco “de moda”, pero lo mío fue producto de una búsqueda que diera como resultado un win-win. En primer lugar, mi hija quiere todo ya; típico síndrome de los niños de esta era…y hace tiempo le estoy tratando de explicar lo que es esperar, que algunas cosas llevan su tiempo y necesitan un proceso (“¿PRO qué mamá??”) Por otra parte, Alfo muere con los tomatitos cherry y quiero que incursione en algún otro vegetal que le resulte “divertido” de incorporar a su vianda. Y por último –o no tan último-, la ex dueña de la casa donde vivo me dejó unas macetitas perfectas para huerta…y todo eso se conjuga con que a veces, los fines de semana, luego de armar torres, pintar unas cuantas mandalas, salir a caminar o ir al parque, me cuesta idear algo un poco más ingenioso para entretenerla –y entretenerme-. Cuestión: concluí que armar una huerta es una experiencia en la que ganamos todos. Pero como buena madre …

¡Quiero pintar!

¿Cuántas veces disfrutaron de pintar junto a sus hijos? ¿No es cierto que hay algo terapéutico en eso? Por lo menos eso me sucede a mí. Me pierdo en los pensamientos cada vez que me siento con mi hija y sus crayolas. ¡Me encanta! Y puedo pasar horas, si no fuera porque ella es bastante inquieta y a los 15 minutos ya pide hacer otra cosa. Investigando un poquito sobre el poder terapéutico de pintar, descubrí que los libros de colorear para adultos son un hit editorial. Y hace unos días di con una joyita: “La ninfa de porcelana”,  un cuento para colorear escrito por Isabel Allende, especialmente pensado para todas las edades. Las ilustraciones son de Ana de Lima, una ilustradora y diseñadora que vive entre Núremberg y Barcelona; un genio en el arte de ponerle imagen a las palabras de la escritora chilena. Además de ser un “libro objeto”, de esos que son lindos de tener, de propiciar el encuentro con los pequeños de la casa que en la mesa desplegarán sus propios …

La familia ilustrada

Hay algunas cuestiones sobre la maternidad, para las cuales poco sirve prepararse, porque hasta que no estás en el baile, es difícil imaginar cómo moverse en ese ritmo que no podés rotular dentro de lo conocido. Esas mismas cuestiones, por difíciles de explicar, a veces ni se nombran. O se las nombra con generalidades a las que normalmente no le damos bola: “Vas a conocer lo que es el amor cuando tengas un hijo”… sí, es cierto. Pero llega y a medida que lo conocés, el corazón te explota distinto a aquella vez que –con suerte- elegiste a quien es su papá… o te dicen: “los hijos separan”… y decís “bue, puede ser…”. Sin embargo, no te importa porque aún no lo tuviste o capaz en tu caso no es así y con más suerte pensás… ¿cómo esa pelotita de amor va a traer riñas con mi marido?… Tiempo después, sucede que a las dos semanas sin dormir, en tu casa los techos vuelan. No sabés si es por esa misma pelotita de amor que se …