All posts tagged: mamá

Lindo, lindo el hermanito…

Nos encanta recibir relatos y experiencias de mamás reales que sienten que en este blog pueden compartir lo que les pasa. Hace unos meses, Patricia Eirin nos mandó un relato escrito en diciembre de 2015, poco después de que Salvador -su primer hijo- recibiera un hermanito. Acá publicamos su catarsis y, desde el rol que nos toca -también como recientes mamás segundizas- enviamos nuestro «ANIMO!!». Ya sabemos que la maternidad real es así de caótica… y así de bella. Mamá Real invitada: Patricia Eirin Me han hecho algunas comparaciones bizarras para tratar de explicarme lo que mi hijo mayor puede estar sintiendo con la llegada de su hermanito:   “ Es como si el día de mañana llegara otra mujer a tu casa con la cual compartirías el amor de tu marido….” Whaaaaaat? ”Pobre gordo,” es mi primer pensamiento. Lo único que tengo claro es que solo él sabe lo que siente y me lo está tratando de decir de todas las maneras que encuentra posibles. Todo comenzó el día que volvíamos del hospital después de dar …

Vencer mis miedos

Desde el inicio de este blog, les contamos que Mamás Reales es un espacio para compartir e intercambiar sobre nuestro modo de ser mamá… y mujer. Y desde entonces hemos recibido varias columnas de lectoras, que publicamos con gusto. Hoy compartimos una linda reflexión de Ximena Capote, amiga del blog y mamá de Indiana, sobre lo importante de dejar los miedos propios a un lado, para que los hijos crezcan libres y felices. Mamá Real invitada: Lic. Ximena Capote. Enterarme de que iba a ser mamá, fue una de las cosas más maravillosas del mundo. Sé que puede sonar a cliché, por eso me gusta aclarar que no soy de caer en eufemismos convencionales. Para mí, que soy ansiosa, autoexigente y siempre enchufada a 220, las ganas de ser mamá se volvían cada vez más y más una cuestión de Estado a medida que pasaba el tiempo. Y el mismo día en que recibí la noticia, prometí bajar mil cambios: con mi bebé, no conmigo porque creo que ese andar a mil es parte de …

Yo te avisé (…cuando llega el segundo, el primero se transforma en la peor versión de Chucky)

La gente habla siempre cuando ve una panza. Si sos primeriza, en tono cómplice intentan darte alguna receta con la intensión de hacerte la vida más fácil. “El provecho no sirve para nada, ni pierdas tiempo”, “Cuando se paspe, usá maicena, acordate”, “mirá que la lactancia está brava, ¡comprate crema de caléndula YA!”. Durante el primer embarazo vas con la antenita parada por la vida, escuchás atenta las conversaciones entre madres y apuntás lo que te parece que en un tiempo podrá ser de ayuda. El resto lo dejás en tu spam pero sin borrar; porque nunca sabés. Cuando esperás al segundo hijo, la gente también habla, pero vos, más ducha, filtrás comentarios porque te conocés como mamá y sabés, por ejemplo, que todo bien con el extractor pero que si con el primero apenas tenías paciencia –o leche-, con el segundo vas a tener pereza y por más voluntad que le metas, te va a faltar tiempo. De todos modos, escuchás cada consejo y comentario con interés –en parte, por respeto a la criaturita …

Duérmete niño, duérmete ¡ya!

Sin hijos, todos pasamos alguna noche sin dormir; seguro hemos ido a estudiar o a trabajar con pocas horas de sueño, tras alguna salida que se extendió más de la cuenta. Sin hijos, te das esos lujitos de pasarte de la hora, porque sabés que el descanso llega. Aunque tengas semanas complicadas de trabajo y actividades, siempre está allá adelante ese viernes que tras apagar la pc, puedas irte tranquilo a descansar el fin de semana. El descanso llega… más tarde o más temprano. Cuando tenés un hijo, esa certeza desaparece. De hecho la palabra “descanso” es un término que –al igual que “vacaciones”- empezás a resignificar. Si sos una mamá con mucha suerte, dormirás en la  noche. Con un poco menos de suerte, los primeros meses dormirás un poco de noche y otro poco de día. Pero también te puede pasar que te toque un niño imbatible al sueño. Un niño difícil, por no decir IMPOSIBLE. Porque eso también sucede. Tengo amigas con hijos que hace más de dos años no pegan un ojo …

Mamá está cansada

Volví de vacaciones hace 15 días pero estoy más agotada que el 20 de diciembre pos rondas con Papá Noel y armado de valijas para salir de licencia. Ya sabemos que la palabra “vacaciones” debería tener un apartado “con hijos” en el diccionario, una acepción que valiera para las mamás. Hace unos días vengo pensando que hay algo que nos equipara y a la vez nos solidariza entre nosotras, las mamás, y es justamente ese cansancio feliz tan nuestro. Porque no hay rango social que te libere de cambiar pañales, lavar –o poner a lavar- ropa manchada de provechos, de ordenar juguetes que siempre están tirados, de los miedos típicos de madre, de la culpa por hacer o no hacer, de cocinar o calentar papilla. Pampita, la princesa Kate, tu compañera de trabajo con hijos, vos, yo, pasamos inevitablemente por lo mismo, con más o con menos ayuda. Ellas en algún momento se cuestionaron los límites y también tuvieron ganas de tirarse en el sillón a hacer nada. Puedo jurarlo. Haciendo a un lado las sutilezas, hay …