All posts tagged: niños

Festivalondo

Susana Olaondo tiene muchos petits fans. Para ellos, en la Sala Verdi y de la mano de L’Arcaza Teatro (lo cual es garantía de calidad), habrá un festival de cuentos de la autora. Se trata de obras recomendadas para niños de entre 2 y 8 años. El fin de semana estuvo Olegario y desde hoy y hasta el viernes 7 de julio en doble horario (15 y 17 hs) será el turno de Una Pindó. Del martes 4 al viernes 7 de julio, en doble función (15 y 17 hs) será el turno de Una Pindó. ¿Conocen? Desde el fin de semana y hasta el martes podrán ver  Por un color, el cuento sobre una mariposa que se da cuenta que le falta un color y por ello emprende el vuelo para encontrarlo, dando con distintos animales, más y menos coloridos en ese camino. La siguiente semana se podrá ver otro “HIT” de Susana Olaondo en escena: Julieta, ¿qué plantaste? Todas las obras son de 45 minutos de duración y las entradas para verlas cuestan …

El Príncipe Sapo

Las vacaciones de invierno gozan de carteleras rebosantes, repletas de propuestas teatrales y actividades para los más chicos, como en ningún otro momento del año. Para poder elegir el espectáculo que más se acerca al gusto e interés de tu/s niño/s, esta semana estaremos compartiendo información de algunas obras que aparecen en cartel.   En esta oportunidad hablamos con Mariana Zina, Directora artística de Groove -Escuela de Artes del Espectáculo- que produce la obra El Príncipe Sapo, una de las opciones para estos días que se estrena hoy.   ¿De qué trata la obra? Es mágica. Cocodrilos que hablan, hechiceras que bailan, príncipes que cantan, cazadores torpes y una banda de Jazz. Todo esto se verá en este musical infantil que divertirá a grandes y a chicos estas vacaciones de julio. La divertida historia de los hermanos Grimm sobre sapos y encantamientos, se mezcla con algunas de las canciones inspiradas en la historia de “La princesa rana” de la autora estadounidense E. D. Baker (en la que también se basó el film animado “La Princesa y el Sapo”)    ¿Para niños de qué …

Yo nunca…

Hace un tiempo vengo sorprendiéndome y horrorizándome de mí misma. Me mudé de apartamento y si había algo que nos caracterizaba como padres respecto a los viejos vecinos, era nuestra condición de “silenciosos”. “Qué tranquilita Alfo, ni se la escucha”, nos comentaba la pareja del segundo piso en el ascensor. “Yo nunca voy a ser de esas madres que gritan, no es necesario”. Lo dije antes de ser madre, lo repetí un tiempo después (¡convencida!), pero me tragué las palabras cuando mi hija mayor entró en una adolescencia rebelde a sus tres años y empezó a pedir límites… entre gritos y pataletas. Esa edad coincidió con la mudanza y en la casa “nueva”, me descubrí gritando un par de veces; lo noté y dejé pasar, lo que no pasó fue mi vergüenza al cruzarme con mis nuevos vecinos en el ascensor que si me hubieran comentado algo, probablemente hubiera sido: ”loooocaaa”. La maternidad me hizo dar cuenta que hasta que no la vivís, te conviene no escupir para arriba. Porque también dije “yo nunca voy …

De superpoderosa a la mujer más débil del mundo

Todo empieza en la previa. Tus sentimientos y ánimo dependen un poco de esa moneda que va en el aire, que puede dar dos posibilidades. Una positiva y deseada, otra, la que nadie quiere escuchar cuando decide buscar. Ahí empezás a sentirte parte de algo más inmenso. Por más que hayas hecho todo, ni siquiera están en tus manos los resultados. Por primera vez, sentís que la vida te sobrepasa y vos sos apenas una parte; chiquita. Si tenés el privilegio y la bendición de poder gestar, hay muchas más pruebas para vos. Llega la primera ecografía, esa que se hace en las primeras semanas, y si sos consciente de la información que te pueden dar, cruzás los dedos, rezás, o pensás en positivo para que todo esté bien. Comiste todo lo bien que se puede –a pesar de las náuseas-, descansaste lo que tu cuerpo te pidió, hace tres meses tomás ácido fólico y, así y todo, otra vez la moneda puede darte dos opciones: estás “bien” embarazada, o no. Y no depende de …

Las madres damos miedo

Hace unas semanas, en una de esas rondas en las que me encuentro con frecuencia, la charla derivó en un tema recurrente en los grupos “mujeres +30”: maternidad. Una de las chicas se acababa de enterar que esperaba 2. “Fui a la primera eco, empezó a mirar raro y dijo: ¡¡sorpresa!! ¡¡Son 3!!”… La cara de los padres era un poema, entonces les aclaró que les estaba haciendo un chiste: “Mentira, son dos”. Una estrategia altamente efectiva para amortiguar el impacto de unos padres que ya tienen un nene y que tras, largas idas y vueltas, decidieron por fin, darle un hermanito. “Tengo que cambiar el auto, la casa, alimentar tres bocas”, seguía la madre, enredada y sucumbida en sus hormonas, su malestar y con la incomodidad de un pantalón cuyo botón pedía a gritos ser reemplazado. “Es una bendición, lo sé, pero lo primero que hice cuando me enteré fue llorar dos días”, agregó. Hoy está feliz, con su doble positivo asumido. Al rato, en la misma reunión, una de las chicas, joven y …