Autor: Mamás Reales Blog

¡Contanos tu contradicción 2021!

A veces uno siente que es testigo de hasta el más mínimo detalle del crecimiento de sus hijos y por momentos uno siente que todo se escurre como el agua. Mientras transitamos las primeras etapas de sus vidas, sentimos que así será siempre, que las demandas a toda hora nunca cesarán y más de una se habrá encontrado pidiendo que todo pase rápido. Sin embargo, las que ya tenemos hijos grandes nos pasa de preguntarnos si durante sus primeros años, realmente todo fue tan exigente. Con el tiempo, sentimos que apenas nos quedan recuerdos borrosos de esas primeras etapas que en su momento vivimos tan a flor de piel. Aunque suene a cliché, es como dicen: crecen rápido. La vida es un flash, va, va y va, imposible de agarrar, imposible de parar. Sin embargo, hay momentos que parecen transcurrir en cámara lenta mientras los vivimos, como esas demandas infinitas del comienzo, las noches sin dormir, los días de fiebre, los berrinches de los 2. Cuando son chicos queremos que el tiempo pase rápido (que …

El combo explosivo: Diciembre, estrés y maternidad

Hace unos días, en uno de los grupos de mamis del colegio de mis hijas, salió un clásico de diciembre: el regalo de fin de año de las maestras. Por primera vez en 8 años de este ejercicio, encontré unanimidad en las respuestas y una rapidez asombrosa a la hora de decidir el “qué”. “La practicidad en este tiempo cotiza al alza” soltó una de esas madres pos cuórum. Creo que es madre de tres niños y asumo que, entre logísticas de fiestitas de fin de año, entregas de carpetas y regalos a maestras, no solo no quiere saber de sumarse otro tema, sino que le debe quedar poco tiempo para pensar en otras cosas más. Laburo, por ejemplo. Y eso estresa. Lo cierto es que, por más desacelerada que una se plante ante la vida, diciembre trae cierres y balances: personales, laborales, familiares. Y encuentros (agradecidos este año por ello) para vernos con esas amigas con quienes queremos encontrarnos antes del brindis del 31. Sí o sí. Y nos imponemos fechas, en parte porque …

Joan Garriga: “Cada criatura que llega al mundo cae a una atmósfera, una red donde ya sucedieron muchas cosas y ahí pertenece”

Estuvo hace unos días en Montevideo invitado por el Centro Bert Hellinger. Es terapeuta español, y fue quien introdujo a Hellinger y sus constelaciones familiares en España y Latinoamérica. Es creador del Institut Gestalt de Barcelona y tiene en su haber varios libros, en donde desmenuza el arte de vivir y algunos especialmente abocados a la pareja que para él es, un viaje hacia el autoconocimiento, además de una “escuela de vida”. En sus textos y conferencias habla del “buen amor” (y del mal amor), de parejas y personas que viven una “infelicidad de baja intensidad” que mantienen porque no joroba tanto, de la vida en sus distintas expresiones y con sus claroscuros que si abrazamos nos liberan. Habla de muchas cosas, pero sobre todo, inspira. Tuvimos el privilegio de conversar un ratito con Joan Garriga y lo que sigue es una síntesis de una conversación que estas Mamás Reales recibimos (y compartimos) como regalo de fin de año. ¿Es posible que un hijo sea una página en blanco o siempre llegan con una herencia …

Lo mejor que podemos regalar: TIEMPO

Si pensamos cuáles son los recuerdos que más atesoramos en nuestras memorias, por lo general, tienen que ver con vivencias que nos han emocionado. Y esas experiencias suelen ser compartidas con otros, suelen involucrarnos de corazón y abrochan algo de nuestros sentimientos más profundos. Por lo general, todo aquello que recordamos y nos emociona, está relacionado con los vínculos humanos. Desde que somos pequeños, nos vamos construyendo en el vínculo con un otro que nos hace de espejo. Que responde a nuestras señales y es capaz de interpretar lo que nos sucede. Vamos armándonos de acuerdo a las respuestas que recibimos y tan fundantes son estas primeras interacciones que formarán parte fundamental de nuestra manera de mirarnos, de percibir a los demás y al mundo. No hay dudas. Los aprendizajes más significativos de la vida ocurren en los vínculos que vamos tejiendo. Primero suelen ser con mamá, papá, abuelos, hermanos… y a medida que crecemos, vamos ampliando nuestro círculo con otros niños, con compañeros de estudio, luego de trabajo, y personas que van apareciendo en …