Autor: Federica Cash

GPS para adultos desorientados

-Ideas para el Día del Niño- A una semana del Día del Niño, queremos ayudar a los papás, abuelos y tíos en la búsqueda de algún regalo adecuado para cada edad. Compartimos información brindada por la Piscopedagoga Carina Gersberg, sobre los hitos de cada etapa con la respectiva sugerencia de juguete que no solo entretendrá al niño sino que lo estimulará a potenciar el desarrollo de lo que en cada momento su cuerpito pide. ¡Esperamos ser de ayuda! Bebés: de 0 a 6 meses El bebé es más observador que actor participante y está en una etapa de exploración de sí mismo. Se conoce a sí mismo, para luego explorar el entorno e interactuar con él. A partir de las 10-12 semanas logra captar imágenes en conjunto y acompañar con su mirada los objetos que le llaman la atención. Es momento de estimular su percepción sensorial con colores vivos, formas y texturas variadas, movimientos suaves, música acorde y juguetes livianos (hacia los 3 meses empiezan a agarrar). Juguetes adecuados: móviles o juguetes para colgar en la cuna, …

En tus zapatos

En la escuela y en el sistema educativo formal, mucho nos enseñan sobre lógica, matemática o geografía, pero son pocos los lugares (aunque cada vez más, ¡por suerte!) en donde se trabajan las habilidades “blandas” de las personas; esas que nos hacen seres distintos y a la larga, son responsables de que nos hagamos un lugar social y hasta profesional en la vida. En parte creo que esas habilidades se trabajan poco en el sistema educativo, porque se sellan con fuerza en los primeros años de la vida de la persona y la mayor escuela está EN CASA. Según quienes han estudiado el tema a nivel psicológico, son los “cuidadores primarios” (la mamá principalmente, pero también esas personas con las que crecemos cerca cuando somos muy chiquitos) quienes van delineando nuestro termómetro afectivo; quienes nos enseñan que algo es bueno, malo, lo que es la tristeza, o lo que significa el amor. Por eso nos interesó hablar de “empatía” y de “regulación afectiva”, esas habilidades y cualidades que como papás transmitimos a nuestros niños sin …

Adela Dubra, una mamá REAL

Hace alrededor de dos años estuve en su casa por una nota que le realicé para revista LARA y en ese entonces me contó que estaba escribiendo algo sobre la maternidad, pero con un enfoque distinto. También me mostró algunos libros que estaba leyendo y que no sintonizaban mucho con el concepto de maternidad perfecta e idílica que a veces nos venden; más bien, todo lo contrario. Al tiempo publicó “Basta de tanto”. De alguna manera se ganó la simpatía de muchos papás que al igual que ella, entienden que para criar niños felices no hace falta vivir con tanto estrés…a veces hay que deshacerse de tantos juguetes, darles más libertad y dormir  muchas más siestas… como antes. El año pasado escribiste ¡Basta de tanto!, una especie de proclama en pos de madres libres y felices y menos padres “helicópteros” que andan como secuaces detrás de los hijos. ¿Qué pasó en tu vida para que decidieras escribir un libro de estas características? ¿Hubo algún detonante? Escribí ese libro más por periodista que por madre. Leo …

Razones del Primer Mundo

Hace unas semanas leí una columna que anda circulando por las redes sobre cómo evitar los berrinches de nuestros hijos. Me pareció muy interesante su punto de vista porque ponía el foco en los adultos y cómo debían empezar por comprender que no estaban viviendo una catástrofe si el chico lloraba por pavadas. «Razones del primer mundo» decía, invitándonos a poner las cosas en perspectiva para darle la real dimensión que deben tener las pataletas. Si tenés posibilidades de elegir qué comer, qué hacer con tu tiempo libre, agua potable cada vez que abrís la canilla y una cama donde dormir, tenés las necesidades básicas saldadas. Los niños que se dan el lujo de estar enojados porque quieren un juguete, porque no toleran que los manden a bañar o porque no les gusta lo que les enviaste de merienda, tienen suerte de llorar por «razones del primer mundo». Hace unos meses recibí en casa a una amiga española que estaba dando la vuelta al mundo. En su viaje, trabajó durante un mes en una ONG …

«El problema del segundo es el primero»

Mi segunda hija conquistó mi corazón y si bien la miro y no puedo evitar sonreír de la ternura, no acapara tanto tiempo de mi día como mi primer hijo. Es que la llegada del primero no se vuelve a repetir; el nacimiento de ese hijo no sólo sorprende con una experiencia indescriptible y desconocida hasta el momento, sino también te cambia por completo y para siempre al convertirte en mamá por el resto de la vida. Mi segunda hija nació hace apenas un mes, y todo es diferente. La disfruto más al no estar «en pañales»; supe cómo limpiarle el ombligo, cómo darle de mamar y cambiarla. Desde el primer momento todo es mucho más fácil y llevadero. Justina se incorporó rápido a nuestras vidas y a una casa que desde antes de su nacimiento ya le había hecho un lugarcito. «El problema del segundo es el primero», escuchaba decir antes de dar a luz. Y si bien podía intuir que algo de eso era cierto, me parecía demasiado exagerado el pensamiento. Sin embargo sí, …