All posts tagged: catarsis

La vecina

Cuando me mudé al apto en donde vivimos desde hace un año, pasé semanas sin sillón, sin tele, sin mesa. En pleno cambio de vida, de casa nueva y vida nueva, quise tomarme el tiempo (que tampoco fue mucho, pero no fue ansioso) para decidir qué muebles quería que me acompañaran a vivir.  Al estilo Marie Kondo, quería que todo lo que estuviera en ese nuevo metraje -chico, por cierto- me diera felicidad. El sillón llegó a las pocas semanas, la tele muchísimo después, y antes que la mesa llegó una preciosa biblioteca. Sinceramente no sé si porque fue de lo primero que tuve o de lo poco que hay para mirar, pero cada persona que me visita desde entonces, repara en ella. Es de esas tipo escalera, recostada contra una pared, de un color que no es blanco y tampoco es gris. Como usada, pero nueva. Cansada de tanto libro, eso sí. Me gusta estar en casa. Logré ese propósito. Hay mucha luz y la vista despejada me da el aire que necesito para …

Una Mamá en tiempos de coronavirus

Me lavo las manos, desinfecto el teclado y con un alcohol en gel al lado del mate escribo este post. Esta vez no pongo música. Con mis hijas sin colegio, en una casa pequeña, ruido más ruido solo aumenta el caos. “Mamá, en los campamentos, ¿dónde se baña la gente y dónde hace pis?”, pregunta Alfonsina (de 6 años), totalmente desnorteada ante tanto cambio, pensando escenarios posibles a un tipo de vida que ella, por su corta edad, jamás da por sentada. No entiende mucho. Hasta ayer “la vida” era ir a clase 8 horas, club un par de veces a la semana, parque y amigos. Hoy la vida diaria es en casa, no sabemos hasta cuándo y ningún berrinche cambiará la situación. Ni suyo ni mío. Así que acepta, con la sabiduría de quien no hace juicios sobre lo mejor o peor –porque tampoco depende de ella decidir otro escenario-, porque vive en el ahora y ahora mismo puede respirar, jugar, comer y estar con su hermana y sus papás. Ni siquiera pediría más. …

Naturaleza inspira

Cada vez que está por llegar el verano ansío con fuerza la hora de sacarme los zapatos y pisar  y oler la arena por varios días. Lo imagino y empiezo a sentirme bien. Amo andar descalza y siempre que me aseguro una temperatura que no genere hipotermia lo hago en invierno también, cuando encuentro pasto cerca. Hay algo de libertad y de descarga con la tierra que no entiendo bien pero sé que necesito. Tiempo atrás en el programa de radio donde trabajo entrevistamos a la fotógrafa Tali Kimelman por su proyecto Baño de Bosque en el Arboretum Lussich. Antes de esa nota, me puse a investigar de qué se trataba eso de “bañarse” en el bosque, un concepto que a priori me parecía raro. Enseguida encontré información, al parecer es una práctica no tan peculiar en otros lares. Proviene de Japón (allá se llama Shinrin Yoku) y básicamente consiste en pasar un tiempo en un bosque o en cualquier lugar con naturaleza abundante porque está probado el bienestar que trae para la salud; algo …

Mellizos: Cuando no es uno, es el otro

Por María Fernanda Normey -mamá real invitada- “Cuando no es uno, es el otro”. Esa es una de las frases que más he repetido desde que me convertí  en mamá de mellizos. Seguro le sucede también a aquellos que tienen más de un hijo, ¡pero en casa nos pasa desde el día 1! Esa es una de las diferencias de tener mellizos de primera –¡digamos que no empezás de a poco sino con 2!-, y la otra diferencia para la cual no sé si hay una comprobación científica, es que los mellizos en alguna parte de su ADN saben que vinieron al mundo de a dos y por ende, para ellos lo normal es esperar su turno. Saben que después que “le toca” a uno, automáticamente “le va a tocar” al otro. Esto no significa que no demanden o requieran la misma atención que cualquier niño, solo que aceptan y aprueban la presencia de su hermano, porque la entienden y de hecho no conciben su vida sin el hermano. Por eso, es que de alguna …

El difícil equilibrio

  Por María Fernanda Normey –mamá real y lectora del blog- La maternidad te da una cachetada, te mueve la estantería, y te da vuelta las prioridades. Cambia el vínculo con tu pareja, con tus padres y hasta con tus suegros. Al menos al principio, pero eso es terreno de psicólogos. Una de las cosas que cambió para mí fue el vínculo con mi trabajo. Desde chica me inculcaron que estudiar era lo primero, así que a mis tiernos 24 años ya había terminado la carrera. Luego, dediqué varios años a mejorar en mi profesión, poniendo toda mi energía y dedicando largas horas a trabajar, adquirir experiencia y aprender en el camino. Hasta que pasados los 30 empecé la búsqueda de algo más grande: los bebés. Los míos tardaron un poco, y con algo de ayuda de la medicina llegaron… y llegaron dos al mismo tiempo. ¡Bruta cachetada! Con ellos me enfrenté a un nuevo trabajo, para el que no había estudiado, ni tenía experiencia pero siento que estaba preparada desde hacía mucho más años: el …