All posts tagged: maravillas

De superpoderosa a la mujer más débil del mundo

Todo empieza en la previa. Tus sentimientos y ánimo dependen un poco de esa moneda que va en el aire, que puede dar dos posibilidades. Una positiva y deseada, otra, la que nadie quiere escuchar cuando decide buscar. Ahí empezás a sentirte parte de algo más inmenso. Por más que hayas hecho todo, ni siquiera están en tus manos los resultados. Por primera vez, sentís que la vida te sobrepasa y vos sos apenas una parte; chiquita. Si tenés el privilegio y la bendición de poder gestar, hay muchas más pruebas para vos. Llega la primera ecografía, esa que se hace en las primeras semanas, y si sos consciente de la información que te pueden dar, cruzás los dedos, rezás, o pensás en positivo para que todo esté bien. Comiste todo lo bien que se puede –a pesar de las náuseas-, descansaste lo que tu cuerpo te pidió, hace tres meses tomás ácido fólico y, así y todo, otra vez la moneda puede darte dos opciones: estás “bien” embarazada, o no. Y no depende de …

Entrenando la PA-CIEN-CIA

Hace algo más de tres años que vengo entrando duro para paliar una carencia de nacimiento que la maternidad me reventó en la cara: me falta paciencia. Con un hijo, la vida te la sirve en una bandeja, sin otra opción de menú. O la tomás o estás frita, y más vale que la entrenes. Mi hermana de la vida, me advirtió siempre que la falta de paciencia era un temita para mí: “ay negri, tenés que ser paciente”. Lo dijo una y otra vez durante toda nuestra vida. Para ella era fácil, porque nació en una familia de siete hermanos y, digamos que entre que quería una cosa, la pedía y se gestionaba, podían pasar semanas. En casa, familia de tres hijos, la cuestión era bastante más expeditiva. Digamos que la espera, no fue nunca bien valuada en la familia Anastasiadis y Alfonsina llegó para  mostrarme que era hora de entrenarla porque sin ese atributo, nuestro camino juntas iba a ser difícil. Una tarde, mientras estaba trabajando, noté mi ceño fruncido. Molesta recordé que …

Las maravillas de la vida

Pablo volvió de pasear a Jacinto con Alfonsina, nuestra nena de 3 años. Ese sábado de noche estábamos en la Floresta, un lugar que fue escenario de inmensos veranos de mi infancia y adolescencia. Un balneario al que he vuelto siempre, y esta vez me di cuenta que lo venía revisitando distraída. Volvieron de caminar por la rambla, que de noche luce perfecta para quienes les gusta admirar la naturaleza así como viene, sin tanto filtro. “Pasamos increíble”, me dijo él apenas volvió;  y agregó: “escuchamos el ruido del mar”. Aclaro que el mar no siempre se ve en la noche de la Floresta, aunque algunas veces en verano, lo deschava una luna gigante que parece salir de la chimenea de una casa de Costa Azul –balneario vecino-. La emoción del papá en su comentario me llevó de inmediato a eternas noches de conversación en esa misma rambla, con amigas, cuando tenía 12 o 13 años. “¡Woow!” pensé. Sentí un dejavu de inmediato junto con ese comentario. Y caí en que con los hijos, y los …