De todo para ver
Hace algunos años, me iba de vacaciones con amigas y entre playa, rondas de mate e historias varias, volvía a Montevideo con un mismo problema: me había olvidado la clave del mail. Las cosas cambiaron desde hace un tiempo porque hoy el teléfono es casi parte de nuestro cuerpo, ya no lo dejamos para irnos de vacaciones y menos para bajar a la playa (¡mirá si nos vamos a perder la foto del atardecer!). Es casi imposible vivir sin pantallas y las nuevas generaciones maman eso desde la cuna. Como mamás reales nos hemos cuestionado mucho el uso de la tecnología, las horas de pantalla de los pequeños, y llegamos a la conclusión que no podemos dejar a los niños por fuera de las mismas, porque allí también aprenden, además de disfrutar. Hay cosas que suman y mucho. El tema es cómo acompañar esa exposición, para evitar que en sus búsquedas accedan a material que no deseamos que vean. En estos días especiales en los que compartimos más rato en familia, elegimos publicar parte de …




