Home, Mamáaaaa!
Dejar un comentario

La siesta

Antes de ser mamá nunca reparé en la relevancia de la siesta. Proveniente de una familia de hiperactivos, en casa dormir en las tardes era considerado una manera elegante de perder el tiempo. De contra, elegí casarme con alguien para quien la siesta es un derecho humano necesario; casi una obligación, una actividad programada de fin de semana.

“Si duerme de tarde, no duerme de noche”; “si duerme siesta seguro duerme mejor, porque el sueño atrae al sueño”, esas frases pululan en la cultura popular. Algunas probadas, otras de dudosa procedencia –¡o conveniencia!-

Más allá de lo que se diga o crea sobre la siesta, la ciencia se ha encargado de probar algunos de sus tantos beneficios…

¿Sabías que…?

  • Empresas como Google y hasta The New York Time, basadas en la evidencia científica sobre los beneficios de la siesta, le brindan un espacio a sus empleados para dormir un ratito (en algunas empresas con sillones o hasta camas), con la certeza de que tras ese descanso los empleados estarán de mejor ánimo y con energías recuperadas para trabajar mejor.
  • La Universidad de California realizó una investigación que afirma que una hora es suficiente para que la memoria de corto plazo descanse, y ese tiempo es suficiente para aprender mejor luego de despertar.
  • La psicopedagoga Carina Gersberg, consultada para esta nota, nos contó que “a nivel de psicopedagogía, se sabe que el sueño influye en la vigilia en lo relacionado a los procesos de atención, en la disposición para el aprendizaje y en el humor. A mayor falta de sueño, mayor irritabilidad”. Y agregó que la falta de sueño trae problemas en el sistema escolar a nivel de aprendizaje y también de conducta.
  • La misma profesional nos contó que “durante las horas de sueño el cerebro trabaja procesando la información del día, establece relaciones, guarda datos en la memoria a largo plazo y también desecha información”. O sea, que “lo que se aprende en el día se consolida en las horas de sueño”.
  • Gersberg también aseguró que a nivel de aprendizaje, “la siesta sirve para poner a descansar el cerebro y readministrar la energía, o sea, que predispone para aprender. Siempre que sea una siesta corta, de 30 minutos aproximadamente. No se recomiendan siestas largas para esta función porque el niño queda adormecido”.
  • Un estudio de la NASA, probó que una siesta de 26 minutos aumenta hasta un 35% el rendimiento de las personas y un 55% el nivel de alerta al despertar.

Si estás en el trabajo leyendo esta nota y son entre las 13 y las 15 hrs. ¿qué te parece que deberías hacer? Vos ves, excusas para hablar con el jefe ya te dimos.

 

Por Carolina Anastasiadis

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s