Entrevistas, Home, Mamáaaaa!
Dejar un comentario

Soledad Vieytes: “El masaje es vitamina de ternura, necesaria físicamente y emocionalmente para el apego y la seguridad”

Algunos dan por obvio que un bebé o niño necesita mimos. Y a pesar que para nuestros abuelos, levantar demasiado a los bebés podía generar niños malcriados, la ciencia cada vez más demuestra que el contacto respetuoso y afectuoso solo da beneficios. El contacto aporta nutrición emocional y ayuda al buen desarrollo fisiológico del bebé.

Soledad Vieytes es psicóloga, tiene dos hijos, tiene una certificación internacional en masaje infantil, estudió neurociencia perinatal y hace poco creó Heart Touch o lo que llama un “Baby Spa” en donde el contacto y el masaje son los vehículos para brindar y recibir lo que ella denomina “vitamina T” (o vitamina touch), fundamentales para el buen desarrollo y bienestar tanto de los niños como de los adultos.

¿Cómo surge la idea de crear un baby spa y en qué consiste el mismo?

Surge de la necesidad de valorar el sentido del tacto partiendo del bebé, ya que es el primer sentido que se desarrolla en el útero. La piel es el envoltorio con el que llegamos y conocemos el mundo exterior por ese medio, entonces debemos brindar lindas experiencias desde el contacto y acompañar a los niños teniendo en cuenta ese sentido.

El masaje infantil es una herramienta ancestral que cuenta con evidencia científica que constata sus beneficios tanto para el neurodesarrollo, el sistema inmunológico, el metabolismo, entre otros.

Yo enseño a que las familias y los cuidadores aprendan técnicas que solo con sus manos y el reconocimiento del lenguaje del bebé, faciliten la comunicación, el respeto y momentos de nutrición desde el tacto afectivo. El masaje es vitamina de ternura, necesaria físicamente y emocionalmente para el apego y la seguridad.

¿Qué pasa si un bebé no recibe contacto?

Sin contacto se comprobó que el desarrollo se afecta, el cerebro no crece igual y si tenemos una necesidad especial o situación de enfermedad en el niño, sabemos que el contacto mejora la salud. El masaje infantil ayuda mucho y valora el poder de nuestras manos en la interacción entre los bebés y niños y sus referentes afectivos.

¿En qué consiste tu técnica?

Lo que ofrezco es un espacio de encuentro entre la familia y el bebé o niño para mejorar la comunicación, por medio de herramientas que integran el tacto (masaje, cuentos y nanas sobre la piel, reflexología podal infantil) para que las familias y cuidadores logren identificar necesidades físicas, emocionales, señales, estados de ánimo, tipos de llanto, ciclos de sueño, cólicos.

Enseño una técnica con un programa de contenidos asociados. Uso y transmito técnicas de relajación antes de entrar en contacto con el bebé o niño para regular su estado emocional o físico desde el adulto.

Y creo que mi aporte clave es que más que en una técnica, me baso en un paradigma de salud y de crianza diferente al de mi generación y las anteriores donde dar caricias y contención física era visto como malcriar. Este enfoque es diferente porque valora el saber de las familias, y me permite enlazar lo aprendido en mi recorrido profesional desde la psicología, la neurociencia perinatal e infantil, los derechos de infancia y la salud mental.

Masajear a un bebé o niño beneficia también al adulto que brinda el masaje. ¿De qué manera?

Siempre se fomenta el vínculo entre el bebé y el adulto que acompaña, sea la mamá, el papá, un abuelo o cuidador; también se fomenta entre ellos la comunicación corporal y visual, así como desde la palabra. Ese tiempo de masaje es de alta calidad porque apuesta a la conexión desde los sentidos no muy estimulados en nuestra sociedad actual. Si esto aprendido se va adaptando en la casa luego del curso y comienza a ser cotidiano y familiar para el bebé o niño, ahí es donde está la mayor potencia. Hay momentos en la vida del niño en los que el contacto es importante, por ejemplo, cuando van a ser vacunados, cuando tienen dolores, cuando están enfermos, cuando atraviesan un pos y pre operatorio, cuando se sienten apenados o frustrados o transitan pérdidas.

Por otro lado, existe evidencia científica que en mamás con depresión puerperal, el haber realizado masaje infantil a sus bebés, contribuyó a mejorar la depresión. El enfoque es que en interacción, ambos sistemas nerviosos dialogan y se afectan mutuamente. La neurociencia perinatal lo viene demostrando con los efectos de las hormonas del estrés y del placer. El contacto y el masaje disminuye el cortisol y aumenta la oxitocina, por ende todo el proceso de salud se ve beneficiado.

¿Hay un mejor momento del día para masajear a un bebé?

No hay momento ideal en el día. Si aprendemos a reconocer el lenguaje del bebé, sus señales y necesidades, sabremos qué momento es el apropiado de acuerdo al estado de ánimo que aprendemos a reconocer. En la tardecita, los bebés de 0 a 3 meses suelen llorar, ahí podemos integrar el masaje para ese alivio. Pero siempre es tiempo de comenzar con el tacto saludable e inolvidable que es el registro de las manos de nuestros padres dándonos más que mimos. ¡Vitamina Touch!

Más info: hearttouchuruguay@gmail.com

Por C. Anastasiadis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s