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Luciana Benedetto: “Estamos diseñados para dormir 8 horas para estar bien”

Hablar de sueño y de maternidad es casi una contradicción. Por lo menos para la gran mayoría, porque aunque el bebé “duerma bien”, algo –además de la lactancia- hace que nosotras nunca volvamos a dormir igual. En Uruguay, hay científicos que estudian el sueño de los uruguayos y un departamento específico que hoy lleva adelante varias líneas de trabajo sobre el sueño de la mamá y la lactancia. Sobre eso conversamos con Luciana Benedetto, bióloga doctorada en sueño, quien trabaja en la Facultad de Medicina como profesora adjunta del Departamento de Fisiología, en el Laboratorio del Sueño.

Estudian el sueño de la madre, no del bebé. ¿Cuánto afecta al bebe el sueño de su mamá?

Una madre que durmió bien tiene más chances de cuidar mejor al bebé, de quererlo, de tener más paciencia. Hay investigaciones que muestran que el sueño adecuado de la madre mejora su empatía hacia el bebé e, incluso, también mejora su capacidad para entender las señales de su hijo.

A veces se subestima el bienestar de la mamá y sí se le da mucho lugar a ese bebé. Pero, aunque no te importara la madre, si te interesa el bienestar del bebé, te tendría que importar el bienestar de la madre. Van juntos.

Antes de entrar en el sueño de las mamás, ¿podrías explicarnos cómo es un ciclo de sueño?

La arquitectura del sueño va cambiando a lo largo de la vida, sobre todo el primer año de vida. Hacia el primer año, el niño ya empieza a tener el sueño más consolidado hacia la noche.

En el adulto se duerme entre 7 y 9 horas, y en ese tiempo se dan entre 4 y 5 ciclos de sueño a lo largo de la noche. Una vez que te dormís vas entrando en distintas fases del sueño. En condiciones normales entrás primero en sueño lento o “no-REM” y luego a un sueño más “activo” que es el REM. . Es durante el sueño REM donde ocurren la mayoría de las ensoñaciones, y no tanto durante el sueño no-REM. Si mirás una noche entera de sueño, tendrías en la primera mitad de la noche, sobre todo sueño lento y en la segunda mitad, sobre todo sueño REM. Pero a su vez, el sueño lento tiene distintas fases o etapas. En adultos, lo que se da en forma fisiológica es que no entrás directo al sueño REM, sino que este va precedido de un sueño lento. Pasa distinto en los bebés.

Una herramienta muy utilizada para el diagnóstico de sueño es la polisomnografía, es el conjunto de registros que permiten diferenciar los distintos estados de sueño y vigilia. Incluye desde el registro electroencefalográfico, es decir, el registro de la actividad eléctrica cerebral, el registro del movimiento de los ojos, de la respiración o de los niveles de oxígeno en sangre.  Desde el punto de vista electroencefalográfico, el sueño REM no se puede distinguir a simple vista de la vigilia, por eso otro de los nombre que lleva esta etapa de sueño es “sueño paradójico”.

¿Cuáles son las funciones del sueño en cada una de esas fases?

Las funciones del sueño son muchísimas. Sirve para la consolidación de la memoria para el aprendizaje, eso corre para cualquier edad, no solo en los niños. Pero las distintas etapas del sueño tienen distintas funciones. Si uno está privado de sueño, lo primero que intenta reponer al dormir es el sueño lento que, entre otras cosas, cumple una función en la homeostasis sináptica, o sea, sirve para restaurar el equilibrio de las neuronas.

Por otra parte, el REM sobre todo cumple la función de consolidación de memoria, del aprendizaje. En el sueño REM, la parte emocional del sistema límbico está muy activa. De hecho, durante el sueño REM se dan sobre todo las ensoñaciones que uno recuerda. Ambas etapas de sueño tiene que ver con funcionamiento adecuado del sistema inmunológico. Hoy tratamos de investigar cómo la privación del sueño de la madre afecta eso.

¿Los recién nacidos tienen sobre todo sueño REM? ¿Por qué?

Están en pleno desarrollo. En los animales que nacen pocos desarrollados como el humano, el cerebro nace más chico para poder pasar por el canal, y hay partes del desarrollo que se dan afuera del vientre materno. O sea que todo ese desarrollo cerebral tan fundamental se da en el primer año de vida y gran parte en el sueño REM, por eso importa que duerman. De hecho hay estudios en prematuros que dan muestra que los niños que nacen antes de tiempo tienen más sueño REM que los que nacen a término.

Hoy estudian cómo se ve afectada la inmunidad de la mamá que no duerme. ¿Qué podés contarnos de ello?

Cuando una persona duerme poco y cortado, se ve afectada en varios niveles; cambian sus niveles hormonales en sangre, y también altera lo emocional, sus capacidades motoras. Dormir poco afecta la capacidad de empatía. Solo si pasás de dormir de 8 a 6 horas, aunque capaz no seas consciente, eso te afecta porque se genera un descontrol hormonal y cognitivo significativo. La mayoría de la gente no es consciente de eso y muchos incluso se han acostumbrado a las 6 horas. La sociedad dice que si dormís 8 horas sos vago y claro que para algunos puede ser suficiente dormir 6 horas pero biológicamente estamos diseñados para dormir alrededor de 8 horas para estar bien. Sin embargo, muchas de estas alteraciones no se han estudiado en las madres, y es parte de nuestra investigación. Por ejemplo, se sabe que en adultos privados de sueño o con fragmentación de sueño hay alteraciones inmunológicas, pero qué sucede en las madres y cómo afecta al sistema inmunológico del bebe aún no se sabe.

Las mamás durante el primer año de vida del bebé dormimos poco y cortado. No es posible otra cosa. Y sobrevivimos…

Obvio que la gente sobrevive durmiendo mal. Pero no está bien durmiendo mal. Hay gente que lo tolera mejor y gente que lo tolera peor. Dormir mal colabora en abrir ventanas para trastornos emocionales, psiquiátricos, temas en los vínculos, ya sea de pareja o con el niño, y afecta muchísimo el desarrollo de ese niño.

En el primer año de vida la mamá duerme, pero entrecortado. ¿Se suman las horas de sueño? ¿Reparan igual?

Hay muchos trabajos científicos que muestran que la madre no está privada de sueño, pero se despierta 7 u 8 veces en la noche. Si vamos a los ciclos de sueño, que en realidad tienden a durar entre 90 y 120 minutos, lo que sucede es que no logra completar ninguno. Las consecuencias de esa fragmentación son peores que dormir poco pero de corrido.

A nivel hormonal, los niveles de cortisol, de prolactina, la hormona del crecimiento y la mayor parte de las hormonas que tienen una regulación circadiana (es decir, que están regidas un poco por el ritmo biológico interno), muchas están también (o incluso solo) reguladas por el sueño. Si duermo mejor, tengo niveles hormonales adecuados. Y las hormonas impactan en el cerebro. Por eso es mucho más grave de lo que la gente es consciente eso de dormir fragmentado y por eso también es bueno pensar en ayudar a la mamá en su descanso.

La fragmentación o privación de sueño también afecta a nivel emocional, disminuye las capacidades motoras por dormir mal, y la toma de decisiones como adulto, lo que puede llevar a un inadecuado cuidado del bebé. Se prohíbe manejar alcoholizado pero estar privado de sueño es igual o peor a nivel motor.

¿Qué es la hormona prolactina? ¿Para qué sirve?

La prolactina no solo promueve la síntesis de leche y así la lactancia, sino que también promueve el sueño lento. Hay una sincronía entre el sueño lento del humano y la liberación de prolactina. O sea que la mamá que amamanta, cuando se despierta de noche y da la teta, no solo promueve la síntesis de prolactina que va a generar la próxima leche lactada, sino que va a promover su propio sueño. Cuando se va a dormir, el sueño es más profundo. No compensamos el poco sueño pero sí se duerme mejor cuando se da teta.

Se dice que la mamá estresada tiene poca leche, ¿qué hay de verdad en eso?

La prolactina afecta la función inmunológica y está vinculada al estrés. En las mamás estresadas lo que sucede es que liberan otras hormonas como el cortisol y esas inhiben la lactancia. Cuando hay estrés, el organismo entiende que no es momento para criar a alguien más, sino para sobrevivir. Esa sería la explicación más evolutiva. Un animal estresado tampoco queda preñado.

¿Qué otras cosas sobre sueño y maternidad estudian hoy?

Lo primero que empezamos a hacer fue empezar a describir la relación ente el sueño y la lactancia. Cómo es que la madre es capaz de criar a la cría y no descuidar su fisiología de sueño. Siempre trabajando en animales de laboratorio, en ratas en particular, porque tienen un modelo trasladable al humano. Vimos que hay un área en el cerebro que controla el sueño lento y el comportamiento maternal. En posparto esa área del cerebro se ve modificada. No solo en funcionamiento sino anatómicamente cambia. Hay neuronas que empiezan a liberar otros neurotransmisores, no los de siempre.

El por qué cambia aún no está claro. También se sabe que el parto genera grandes cambios en las hormonas, pero se ha visto en experimentos que una hembra que se expone a crías sin ser la madre, al poco tiempo desarrolla comportamientos maternales, incluyendo posturas de amamantamiento, aunque no las amamante. O sea, el cerebro no necesita ni parto ni embarazo para ser madre; las crías y el contacto con ellas lo modifican igual.

Por Carolina Anastasiadis

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